La sociedad vive inundada de mensajes marketinianos que lo llenan todo. No importa si vas en el metro, andando por la calle, en el autobús o si estás en casa viendo la televisión o el móvil, pues la publicidad y sus mensajes siempre van a estar ahí. Y es que tanto esta como las relaciones públicas son dos pilares fundamentales en el mundo empresarial contemporáneo y desempeñan un papel crucial en la construcción de la imagen de una marca, la conexión con los consumidores y la creación de relaciones duraderas.
El deporte se ha convertido en una disciplina clave que genera un gran impacto en la sociedad. Cada deporte tiene su afición y su fuerza en un país o continente y, como todos sabemos perfectamente, en España y Europa en su conjunto, el fútbol es el deporte rey. De hecho, según un informe de KPMG, el fútbol profesional genera en España un total de 194.381 empleos y supone el 1,44% del PIB.
La función principal de la tesorería de la empresa es administrar los recursos económicos de manera óptima. En este departamento se gestiona, controla y optimiza la liquidez del negocio. La tesorería garantiza la disponibilidad de los fondos necesarios para afrontar los pagos que debe efectuar la empresa tanto a corto como a largo plazo. Este departamento de la empresa ha de asegurarse con antelación de tener suficiente liquidez para pagar puntualmente, es decir, gestionar los ingresos y los cobros para tener control sobre el flujo de caja de la empresa.
Desde la Antigüedad se han utilizado diferentes sistemas de registro para contabilizar las distintas operaciones económicas. La primera herramienta utilizada para llevar a cabo estas tareas fue la tabla de barro, donde se registraban los contratos de trueques, gastos, préstamos y demás operaciones económicas. Sin embargo, la dificultad para usarlas, almacenarlas y conservarlas motivó la aparición del papiro de mano. Esta segunda herramienta hizo que evolucionara la contabilidad de manera acelerada, ya que permitía un registro más ordenado y práctico de los diversos hechos económicos.